Y de no ser así, crearía un
banco donde las palabras tomarán el papel del dinero, los sueños serían las
consignaciones, las metas los cajeros y los anhelos la mejor forma de pago. Un
banco donde los intereses se pagarían con sonrisas y los cheques estarían
respaldados por la alegría, los fondos de ahorro serían acciones en pro de los
más necesitados y los prestamos serían las ganas de triunfar.
¿Dinero sinónimo de sueño?
Es ahora la principal cuestión que me planteo, ¿dejamos a un lado las bonitas
experiencias, los buenos recuerdos y el compartir con el otro, por cosas
meramente materiales? ¿La felicidad ahora es el último teléfono celular? ¿A qué
punto la educación es un privilegio y no una necesidad? Pues bien, con esto
quiero hacerle un PING a la sociedad, pero no con la intención de
que me responda rápido, sino para que sienta que algo no anda bien.
Estamos en una sociedad consumista donde no solamente nuestra vida
física es dependiente de lo material, sino también nuestros pensamientos,
aspiraciones, sueños, metas, actitudes, costumbres, etc. “Seremos imperfectos,
porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses”
Eduardo Galeano.
Yo, personalmente, le propongo a la humanidad hacer una mirada reflexiva
al pasado, en la cuál recordemos lo que teníamos, que ya hoy no tenemos, para
que seamos concientes de lo que en realidad necesitamos, antes de llenarnos de
especulaciones sobre un futuro que quizá no sea tan cercano y próspero.
Necesitamos ayudas lúdicas, espacios que abran nuestra imaginación, que inciten
a la sana convivencia, lugares donde reine la igualdad, que seamos libres de
dar y de recibir, que utilicemos la comunicación para un bien de todos y no
como un negocio para el bien de unos pocos.
“Amarás a la naturaleza de la
que formas parte”. Así lo afirma el escritor uruguayo Eduardo Galeano. Una persona que gracias a su
discurso, no solo logra conmover a los mas escépticos, sino también tocar los
corazones de quien lo escucha. Este escritor convencido de cambiar la triste
realidad que vivimos, nos transporta a un entorno perfecto, donde gracias a los
sueños, nuestro medio es armonioso e ideal.
“Los niños de
la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habría niños de la
calle”, palabras de este escritor uruguayo que evidencia una de las tristes
realidades que vemos en nuestro diario vivir. Y al igual que lo anterior, somos
testigos de las injusticias, maltratos y atropellos de la sociedad en que
vivimos. Estas personas protagonizan una horrible película de terror, donde no tienen
salida, están desahuciadas y lo único
que buscan es un final, que muy seguramente no será feliz.
Así pues, no
pensemos que a los países les encanta ser invadidos o entrar en guerra, no
seamos tan ingenuos de creer que todo es normal, no permitamos que la
injusticia, la desigualdad y la pobreza sea el común denominador de una
sociedad, que hace mucho tiempo perdió su horizonte, retomemos el camino de la
tolerancia, la igualdad y la solidaridad. Si combinamos efectivamente estos
valores, seremos testigos de un nuevo amanecer, en donde la reflexión de
Eduardo Galeano dejará de ser una simple utopía para convertirse en una
fabulosa realidad.
- El anterior escrito esta basado en el Video Utopía por Eduardo Galeano. Este se
puede ver en la página web http://www.youtube.com/watch?v=lNxafgc9Z48 y se encuentra con el
mismo nombre. Este fue consultado el día
6 de mayo de 2012 a las 11:34 a.m.
Sebastián Peláez Campillo
No hay comentarios:
Publicar un comentario